viernes, 16 de abril de 2010

Razón Principal: Un Derecho a la Educación


La actual lucha estudiantil en la Universidad de Puerto Rico ha sido cuestionada y criticada por miembros de la propia comunidad estudiantil, la Administración universitaria, y funcionarios de gobierno, como han sido las recientes expresiones del Superintendente de la Policía de Puerto Rico. Comentarios y argumentos como "son minorías", "son izquierdistas", "no tienen legitimidad institucional para hacer valer sus reclamos", "son grupitos que quieren crear caos y desequilibrar la universidad" y otros similares, son algunas etiquetas y expresiones que para muchos no son acertadas y reflejan visiones sumamente miopes sobre la situación que acontece en el país y en la Universidad.

La situación recae en la argumentación de algunos sobre que, lo que acontece actualmente en el Recinto de Río Piedras y el activismo de una vigorosa lucha estudiantil, se limita a lo ideológico y, por consiguiente, es un mero reflejo de ideologías políticas plasmadas en praxis.

La realidad es que quienes están envueltos en la actual lucha estudiantil atesoran y valoran enormemente la Educación Pública Superior que ofrece la Universidad de Puerto Rico. Su sentir consiste en preservar y fomentar una Educación Pública de calidad, excelencia y accesible a todos los puertorriqueños y puertorriqueñas. La sección 5 del Artículo II (Carta de Derechos) de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico establece lo siguiente: "Toda persona tiene derecho a una educación que propenda al pleno desarrollo de su personalidad y al fortalecimiento del respeto de los derechos del ser humano y de las libertades fundamentales. Habrá un sistema de instrucción pública el cual será libre y enteramente no sectario."

Amartya Sen, economista, filósofo y ganador de premio nobel, explica en The Idea of Justice, que las libertades fundamentales se valoran particularmente por dos razones: nos dan mayor oportunidad para seguir nuestros objetivos/lo que valoramos y reconocen la importancia del proceso de decidir por sí mismo. Sen considera que reducir e impedir el desarrollo de capacidades y la habilidad de razonar/decidir de las personas, conlleva un efecto detrimental a la justicia. Él, a su vez, reconoce que para posibilitar el fortalecimiento de libertades fundamentales, dentro del sistema de instrucción pública y en otras instituciones, las mejores condiciones se realizan dentro de un esquema participativo y deliberativo.

Resulta evidente, entonces, la razón de ser de la lucha estudiantil en la Universidad de Puerto Rico. Una lucha que trasciende lo ideológico para convertirse en una movilización social hacia la obtención de mayores derechos para la sociedad puertorriqueña. Los reclamos de mayor participación democrática por la comunidad universitaria en la toma de decisiones de la Universidad y la defensa de la Educación Pública, se convierten, finalmente, en procesos sociales que desembocan en la obtención y disfrute de mayores derechos, con los cuales se beneficiarían todos los puertorriqueños y puertorriqueñas.

No debemos olvidar procesos sociales históricos para la obtención de mayores derechos, como el movimiento al sufragio universal por las mujeres y el movimiento de derechos civiles para de-segregar las escuelas y otras esferas institucionales. Si se vive en una sociedad que permanece estática sin procesos evolutivos, y se reprimen constantemente movimientos sociales para una mayor obtención de derechos, todavía viviríamos con escuelas segregadas y las mujeres no votarían, e inclusive estaríamos sin abolir la esclavitud. Recordemos que los movimientos y luchas sociales son parte intrínseca del flujo y dinamismo evolutivo de la sociedad. Evitar o reprimir lo inevitable conllevaría a un estancamiento y retroceso político, económico, social, y cultural.

2 comentarios:

  1. Creo que has explicado muy bien la forma en que el movimiento estudiantil procura luchar por el derecho de una educación pública y de calidad. Que, además, los ataques a la persona que caracterizan al gobierno y la administración universitaria procuran ignorar los serios reclamos que hacemos los estudiantes.

    Sin embargo, diferimos en que el asunto es social. En realidad, no difiero del todo en la clasificación de una lucha social, pero creo que lo social no se puede distinguir o separar de lo político (las relaciones de poder) en una sociedad. Nuestra lucha es política en cuanto a que retamos las relaciones de poder predominantes que el Estado representa: la determinación de arriba hacia abajo mientras se ataca todo intento de autogestión.

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  2. Es muy acertada tu observación, Iván. Además de ser una lucha social por un reclamo mayor de derechos, es una lucha política al cuestionar y retar las instituciones de poder, dentro y fuera de la Universidad, pues otro gran reclamo consiste en la obtención de mayor participación en la toma de deciones que afectan a toda la comunidad universitaria, y eso, de por sí, constituye una desarticulación a los esquemas tradicionales de democracia representativa, que a fin de cuentas, no son representativos del sentir colectivo.

    No obstante, el análisis que presento sobre el derecho a la educación es uno de índole sociológico con aplicación a la teoría de la justicia de Amartya Sen. Este análisis a su vez, lleva consigo un señalamiento que cuestiona relaciones de poder, pues el autor (Sen) reconoce que para posibilitar el fortalecimiento de libertades fundamentales, dentro del sistema de instrucción pública y en otras instituciones, las mejores condiciones para ello se realizan dentro de un esquema de democracia participativa y deliberativa.

    El señalamiento que hago sobre lo político, mas bien, trata de cómo algunos le restan legitimidad y descartan completamente el sentir y propósito de la lucha estudiantil en defensa de la Universidad por argumentar que ésta agrupa, únicamente, un sector minoritario de "socialistas", "independentistas" o "izquierditas". Me parece que pasar juicio sobre la lucha estudiantil etiquetando y encajonandola en una ideología política particular resulta ser un análisis errado, miope y carente de fundamentos válidos. Es por tal razón, que escribo sobre el derecho a la educación porque, sin duda, la lucha estudiantil trasciende supuestas etiquetas ideológicas-políticas.

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