lunes, 25 de octubre de 2010

Apuntes críticos sobre el derecho a la Libertad de Expresión

Dedicar especial atención, durante esta semana*, a un derecho constitucional tan fundamental como la libertad de expresión resulta, en estos momentos históricos en Puerto Rico, sumamente necesario. La ciudadanía puertorriqueña está viviendo unos momentos muy difíciles donde la restricción y limitación en procesos de participación ciudadana y las violaciones a derechos constitucionales han cuestionado seriamente la existencia de un Estado de Derecho democrático como expresa el preámbulo de nuestra Constitución.

Tan es así, que ejercicios de libertad de expresión como las protestas, piquetes, uso de carteles emblemáticos, murales, entre otros, han sido criminalizados y suprimidos mediante la violencia directa e indirecta del Estado. Ejemplos de ello han sido el despliegue de la fuerza de choque alrededor del campus universitario durante la huelga estudiantil, la protesta ciudadana en los predios del Capitolio reclamando la apertura del hemiciclo del Senado (la cual fue respondida mediante el uso de gases lacrimógenos, macanazos y tiros), la aprobación del Proyecto de Ley tipificando como delito la obstrucción a construcciones, la imposición de multas por pintar un mural contra la violencia machista.

No solo podemos hacer constar la restricción a la libertad de expresión en lo cotidiano, sino que en los propios foros gubernamentales se puede evidenciar dicha violación cuando se le apagan los micrófonos a miembros del partido de minoría durante sesiones legislativas. Adicional a esto, vemos cómo las voces ciudadanas son acalladas y silenciadas en procesos de participación ciudadana al aprobarse leyes por descargue, sin la celebración de vistas públicas, y mediante declaraciones de Estados de Emergencia, tanto fiscal como energética, las cuales tienen el impacto adverso de permitir la aprobación de proyectos de manera expedita, eliminando o limitando significativamente la participación y suspendiendo derechos constitucionales durante el transcurro de la “denominada” emergencia.

Resulta sumamente preocupante el momento político y social que vivimos pues el Estado, de manera recurrente, impide que las y los ciudadanos se expresen efectivamente. Es tan vital e importante garantizar el derecho a la libertad de expresión porque, a través de él, los ciudadanos pueden ejecutar plenamente el verdadero ejercicio de la democracia. Tan es así, que Roberto Gargarella, un reconocido constitucionalista latinoamericano, considera el derecho a la expresión y protesta como el primer derecho.

Por lo tanto, es vital atemperar el primer derecho a nuestro acontecer social y político.

Concebir, desde el Derecho, la libertad de expresión como un derecho únicamente individual pudiera producir un análisis miope y ajeno a entornos socio-culturales. Podemos evidenciar como en Puerto Rico y muchos otros países, existen colectivos sociales o grupos de actores sociales que ejercen su derecho a libertad de expresión mediante sus múltiples dimensiones y mecanismos para disentir, denunciar, participar, protestar, o meramente ser reconocidos. Acá estamos viendo cómo sectores comunitarios, ambientalistas, mujeres, trabajadores, comunidad gay, entre otros, ejercen su derecho a expresión, mediante reclamos y protestas, de manera colectiva.

Por consiguiente, resulta fundamental concebir el derecho a la libertad de expresión como un derecho colectivo sin descartar su garantía individual. Es decir, el análisis que se hace desde el Derecho a la libertad de expresión, sin duda debe incluir un enfoque colectivo, una noción comunitarista, que permita la expresión inclusiva de múltiples actores sociales ejerciendo dicho derecho colectivamente. Distinguir y conciliar ambas nociones no solo enriquece nuestro ordenamiento jurídico sino el análisis jurisprudencial y, ciertamente, político.

"se reconoce que existen costos y que la protesta no es un derecho más. El derecho a criticar a las autoridades es reconocido como un “súperderecho”, lo que yo llamo el primer derecho. Si se apaga la crítica al poder, la propia democracia resulta socavada, pierde sentido.” –Roberto Gargarella

* Durante la Semana de la Libertad de Expresión, 18-22 octubre, el Pro Bono de Derechos Sociales y Colectivos de la Escuela de Derecho UPR llevó a cabo varias actividades. Entre éstas se encontraba el Foro, De lo individual a lo colectivo: Libertad de expresión para tod@s, una serie de talleres sobre libertad de expresión a estudiantes de la escuela pública superior Vilá Mayo en Río Piedras, y la elaboración de un opúsculo sobre aspectos básicos del derecho a la libertad de expresión para fomentar la educación ciudadana. Para ver fotogalería de las actividades de esta semana presione aquí.

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