sábado, 2 de octubre de 2010

Estados de Emergencia y la Crisis Energética

Tod@s invitad@s al conversatorio relacionado al uso de Estados de Emergencia con particular énfasis en la recién aprobada Orden Ejecutiva del gobernador Luis Fortuño declarando a Puerto Rico en Estado de Emergencia Energético el miércoles, 6 de octubre de 2010, de 4-6pm en el Salón L-1 (Aula Magna) de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico.

Similar a los efectos de la Ley 7 en el País, declarando a Puerto Rico en Estado de Emergencia Fiscal, la recién aprobada Orden Ejecutiva tiene el efecto de aprobar proyectos relacionados a la energía de manera expedita. Resulta peligroso, en muchísimas ocasiones, declarar crisis o estados de emergencia pues tiene un efecto adverso en los derechos/garantías constitucionales y en premisas fundamentales de la democracia, como el derecho a participar y el derecho a protestar.

Repercusiones como el despido masivo de empleados públicos, la congelación de convenios colectivos y el desmantelamiento de múltiples agencias administrativas/procuradurías/oficinas (entre otros tantos efectos) a raíz de la Ley 7, nos debe hacer conscientes de lo arbitrario y unilateral que pudieran convertirse la toma de decisiones relacionados al ambiente y la energía declarándose nuevamente un Estado de Emergencia.

El Profesor William Vázquez Irizarry, en su artículo Excepción y Necesidad: La Posibilidad de una Teoría General de la Emergencia (SELA Junio 2010), reflexiona sobre los efectos que tienen los Estados de Emergencia en el ordenamiento jurídico, en la comunidad política y en su propio funcionamiento. Reconociendo los límites y restricciones a las garantías constitucionales de los ciudadanos en Estados de Emergencia, el Profesor Vázquez señala "el peligro de que se manipule la situación para obtener ventajas de las facultades que se reconocen bajo un estado de emergencia. De ahí que por ser potencialmente política la decisión, es necesario que se pueda exigir cuentas sobre la misma." Indica, a su vez, que "La idea del desastre como manifestación de una situación previa es de singular importancia pues se vincula también con la asignación de responsabilidades al momento de estructurar las medidas de emergencia. Se pueden identificar, así, ¨las causas de fondo que explican la catástrofe y, en particular, unas condiciones de acceso a los recursos que resultan extremadamente desiguales para los diferentes grupos sociales¨. Esta realidad puede ser importante para determinar quién debe soportar la mayor carga de las medidas de emergencia."
Realizando un análisis entre el derecho público y derecho privado, el Profesor argumenta sobre la defensa del Estado de Necesidad en aplicación al derecho público y concluye de la siguiente manera, con especial referencia al caso de las emergencias económicas. "(...) considero de particular importancia el requisito que está presente en prácticamente todas las vertientes del estado de necesidad: que quien invoque el mismo como defensa, no lo haya provocado."

En el caso de Puerto Rico habría que evaluar y cuestionar seriamente la implantación reiterada de Estado de Emergencia, en su vertiente económica y energética, cuando “(...) el estado reclamó una situación de emergencia para tomar medidas especiales, aún cuando el origen de las circunstancias apremiantes le era atribuible." Aplicando dicho análisis al contexto ambiental y energético, nos preguntamos, ¿Es necesario declarar/imponer un Estado de Emergencia Energético para posibilitar y viabilizar mecanismos alternos de energía? ¿Es necesario alterar el estado de derecho en uno de "crisis" para realizar proyectos que mejoren o intenten mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños? o ¿Tan difícil resulta la tarea de ejecutar un Plan Energético para Puerto Rico que afecte mínimamente la población y el ambiente, garantizando, a su vez, la participación efectiva de actores o grupos sociales afectados?

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